Había pasado ya una semana desde lo sucedido con Teresa, Sofía seguía llegando al trabajo de Vanessa después de clases; Alexander se veía más feliz desde que compartía tiempo con aquella niña, en cambio, Teresa se veía cada vez más llena de odio, nadie podía decirle nada porque los despedía, se dirigió con un documento en la mano hacia la oficina de Vanessa.―Qué bueno que te veo Vanessa, por cierto, toma ―sonrió dándole el documento― ¿Qué es esto? ―preguntó intrigada.―Es tu carta de despido ―respondió.―No, tú no puedes despedirme ―habló Vanessa un poco agitada.―Si puedo, puedo porque el mismo Bernard Borní me ha dado la autorización de hacerlo ―respondió con una amplia sonrisa en su rostro.― ¿Qué sucede aquí? ―preguntó Elías al ver a Teresa junto a Vanessa.―Lo que sucede es que hoy es el último día de trabajo de Vanessa en este lugar; Bernard tu padre me ha dado la autorización de que puedo despedirla ―respondió sonriendo.
Ler mais