Grant se sonrojó de la vergüenza.
“Fue por trabajo…”.
Nicole resopló. “Ni siquiera Logan ha ido por algo tan insignificante como comunicarse con las compañías menores, pero tú fuiste muy entusiasmado. ¿Qué otra razón podría ser además de ver a Aida?”.
Aida se puso de pie lentamente. Sus ojos ya estaban un poco rojos.
Grant se apresuró a acercarse y bloquearla de la vista de los demás, sosteniéndola suavemente en sus brazos y consolándola.
“Simplemente estaba de paso. La Pequeña N solo está