No estoy entendiendo nada, me odia y luego me besa, no sé qué sentir o qué creer, a veces pienso que me quiere y a veces creo que solo me usa.
Me alejo del beso, volteo y miro mis manos.
- Nat, ¿porqué viniste?
Me toma de los hombros mientras habla y me acerca a su cuerpo.
- No te iba a dejar allí encerrado.
- Pero podrías haber enviado a alguien más.
- No quería que alguien lo supiera, podrían malinterpretar el asunto y tu nombre podría terminar enlodado.
- Gracias por siempre preocuparte por