Ava y Cody se vieron sorprendidos a escuchar las palabras de Larry, pues lo que esperaban era una explosión de su parte. Quizá gritos, insultos y maldiciones, pero ¿Qué se lo tomará tan tranquilo? Eso si no.
—¿Hablas en serio? —preguntó Ava aún impresionada.
—Puedo arrepentirme…
—¡No! —gritó la pareja al unísono—. ¡No, no, no! —exclamaron para diversión de Larry.
Por supuesto que él no pensaba oponerse a la felicidad de su hija y era evidente que Cody era el hombre elegido por ella, quizá los a