Descubiertos
«Te amo, Nash»
Un suave gemido abandonó los labios del futbolista al sentir los brazos de Liam girarlo para quedar frente a frente.
—Abre los ojos —le pidió Liam con voz ronca. Ya no había marcha atrás, se había confesado ante Nash y solo le restaba esperar a que él le correspondiera o matar sus ilusiones de una buena vez, pero ya no podía seguir callando lo que sentía, aquel amor que le carcomía el alma día a día y que le hacía sufrir.
Nash pasó saliva por su seca garganta, tení