21. dos personas rotas
Lucian
Al día siguiente, cuando Aby llego al gimnasio, venia con ropa deportiva, la cual le iba a ajustada, y mi mirada fue primero hacia su vientre, pues recordé mi sueño de la noche anterior, cuando ella me vio nuestras miradas se cruzaron y me sonrió, eso me distrajo, y mi oponente me derribo.
-¿todo bien? – pregunto ella, acercándose al cuadrilátero
-Mike ¿puedes venir? – lo llame y este vino emocionado
-respecto a lo que hablamos el otro día, ¿aun cuento contigo? –
-¡por supuesto! – Resp