Mundo de ficçãoIniciar sessãoMarcia entra en su habitación y se deja caer en el pequeño sofá junto a la gran puerta de cristal que da al jardín trasero.
¿Qué he hecho?
¿Qué demonios he hecho?
¡No puedo creerlo!
Se levanta y empieza a dar vueltas, pero de repente se detiene y se queda quieta, de espaldas a la puerta de cristal.
Cierra los ojos y respira lenta y profundamente, calmando los latidos de su corazón y su mente.
Ya basta.







