Mundo de ficçãoIniciar sessãoAntes de que pudiera ponerme más sentimental, la dulce voz de mi madre me habló.
—Chloe, ¿Me ayudas a decorar lo que falta? —me preguntó alzando una caja de foquitos que brillan de distintos colores, esferas de todos tamaños, muñecos de nieve de peluche, velas, campanas, un par de guirnaldas y flores de noche buena, entre otras cosas.







