Alana
El hombre de confianza de Gianni se ha desplomado en el suelo, el pobre hombre está tratando de respirar pero es en vano, se agarra la garganta con fuerza y está empezando a botar espuma por la boca.
Asustada me acerco a él, y este me agarra con fuerza de la mano, se atraganta con su saliva y la espuma que está botando de la boca, pero logra decirme unas pocas palabras con un gran sobreesfuerzo de parte de él.
— ¡Corr…Co…corra señ…señora! —Después de eso se desploma en el suelo con los oj