Mundo ficciónIniciar sesión-Valentina-
Habían pasado ya algunas semanas de nuestro viaje a Perú, la pena que afrontábamos tanto Luis, los niños y yo, por la pérdida de nuestro Stalin, era aún grande, los niños lloraban más de los días porque lo extrañaban mucho, y ni que decir de Luis, su semblante había cambiado, era un poco corpulento y ahora estaba demasiado delgado, las rutinas de trabajo eran más extensas, c






