A pesar de todo lo que pasaba por su mente, Ryan tomó la palabra de su sobrino, él tenía razón, debían comportarse como una familia por lo menos una vez en la vida. Los problemas que había tenido con su hermano no tenían nada que ver con Mike, así que la fiesta comenzaba, Amelia no lo convenció, por supuesto, pero él debía dejar todo como estaba, concentrarse, tal vez, en la hermosa mujer que estaba ahora a su lado.
Las botellas se acababan demasiado rápido, todos, al parecer, tenían algún mo