CAPITULO 21
CONTRATIEMPOS.
Noah Hanks
La despojé de la chaqueta, sus zapatos deportivos y sus calcetines. Me despojé yo también de los míos. Nos acomodamos sobre la cama y ambos nos abrazamos como si nos necesitáramos mutuamente.
Busqué sus labios en un beso suave, lento, dulce y exploratorio, que me hizo temblar por la emoción que sentí al tenerla allí conmigo y saber que era mía. Solo necesitaba ser su prioridad.
Ambos caímos en un profundo sueño. Cinco horas más tarde nos despertamos con vigor, hicimos el amor suave,