Sebastián Ghill.
Quince años Después
─ Ya está casi todo listo, para esta noche, ─ informa mi madre.
Ella, parece mucho más animada y contenta que yo.
─ Por fin, llegó alguien que atrapó a este gigoló, ─ se burla mi prima Samantha, sentándose en mis piernas apresurada, cuando nota mi intensión de levantarme molesto. Me he ganado esa fama por tres amigas, que me han conocido mayor que yo.
─ Pero, no te enfades ─ dice Samantha, riéndose y besando mis mejillas.
─ Me estás llenando de babas,