CAPITULO 163 MICHAEL COBALTO.
Franchesco Lumbardi.
─ Bufé cuando observé la rubia que se acercaba.
─ Franchesco, mi amor, ─ besó cada una de mis mejillas.
─ Con su permiso, ─ pronunció Valerie, retirándose.
Fui a detenerla, pero la rubia fue más rápida, tomando mis manos para envolver uno de mis brazos en los suyos, ─ maldije internamente, ya que este tipo de situaciones habían sucedido continuamente desde que llegamos de la isla, donde pasamos el mejor fin de semana de mi vida.
─ Tú, cómo siempre sorprendiéndome con tus h