(Renata Pellegrini)
Vuelvo a girar la cara hacia delante y miro al hombre corpulento, alterna su mirada entre los hombres de negro y yo, el corazón me martillea con fuerza en el pecho, soy demasiado joven para morir así, en medio de un tiroteo.
Respiro aliviado cuando el tipo baja el arma y se la guarda en la cintura.
- Vete, Julio, por favor. - Amanda pregunta.
- No me iré de aquí sin mi dinero, maldita zorra. - Él se ablanda a Amanda que se encoge.
- ¿Cuánto cuesta? - pregunto llamando la at