Mundo de ficçãoIniciar sessãoBajo y salgo por la puerta del costado sin que nadie me vea, mi seguridad ya está lista esperándome, dos autos polarizados, claramente también son antibalas, no me puedo arriesgar. Subo al auto con total calma
—Buen día, señorita a donde desea ir — pregunta uno de mis guardias — A una biblioteca donde no me puedan identificar —les digo seria —Tendremos que ir a la ciudad y buscar en un lugar donde sean personas comunes— me informa mi guardia






