Intento dormir, estoy agotada, ,si fuerzas son pocas casi no me puedo mover en la cama aún así, Morfeo no llega a visitarme, veo como avanza el reloj las agujas ni siquiera me marean como para provocar cerrar los ojos, esto es un martirio, salgo de la cama y camino hacía el estudio, sólo pongo la lampara para no iluminar demasiado, me pongo audifonos para concentrarme, una de la mañana y no pude dormir.
Leo con atención todos los documentos que tengo sobre la deuda de mi padre pero nunca se es