Mi vista se posa sobre el rostro arrugado de aquel hombre con cabellos blancos surgiendo en su negra cabellera, sus ojos reflejan cansancio, puedo ver el dolor atravesar su alma al enterarse que nuevamente al hombre quien se supone debía de haber hecho feliz a su hija le hizo daño, merece saber la verdad, le cuento lo que sé, el cómo se conecta todo con los Marino, cada cosa del rompecabezas y los movimientos que ahora he conseguido que según yo había neutralizado, pero con esto es evidente, c