ANGES:
Le mentí a alfa Rastus y no me arrepiento.
Me dolía el corazón por no estar con mis cachorros, pero mis piernas no dejaban de moverse hacia el mismo lugar donde Larisa arañaba mi vida ya frágil.
El mismo lugar donde Jess dio su último suspiro.
-¿Estás segura de esto? -Incluso Inara me preguntó.
Mi loba sabía que estaba decidido a revisar cada rincón del bosque. Tenía que encontrar a Larisa y despellejarla viva, bocado a bocado, antes de que alguien más la encontrara.
—No tengo dudas. Mat