Las horas pasaban y Derek no dejaba de pensar en la posibilidad de que su secretaria tuviera un perfil en su aplicación, estuvo horas pegado al ordenador buscando el código que le daba acceso a los números telefónicos de las ChatGirls, ninguno le parecía conocido hasta que sus ojos casi se salen de sus orbitas y su mandíbula casi desencaja de su rostro, observó que el número de su secretaria que guardaba en su celular coincidía con el número que observaba en la pantalla, lo único que hizo fue s