Derek.-
Hasta ahora la situación entre él y Anna había disminuido la tensión de todo, había accedido a no hacerle nada al idiota del psicólogo, por los momentos no era lo más inteligente llevar al límite a su prometida, se quedaba más tranquilo al ordenarle a los dos guardaespaldas que contrató volverse su sombra e informarle de cada persona a la que Anna se cercaba.
— Cuando salgas de tus clases un auto con tu guardaespaldas te estará esperando aquí en la entrada –Mintió los guardaespaldas ya