Analu
— Espero una próxima visita y te haré un jugo de acerola. ¿Verdad, Aninha? — dice sonriendo y yo asiento intentando contener la risa.
— Será un placer. — dice él creyendo que está causando buena impresión y yo no aguanto más y también sonrío.
Esta viejita no es tonta. Ahora solo queda esperar las preguntas de ella cuando él se vaya.
Llevo a Santiago hasta el portón, y él dice:
— Te espero el lunes. Lleva ropa extra y avísale a tu abuela que vas a hacer horas extras. — dice y enseguida ent