NARRADOR
Andrew en la oscuridad en que estaba sus sentidos se agudizaron solo escucho en su oído izquierdo la respiración de Dianne una respiración seguida de una risa susurrada, sintió que le pasaban la lengua por su nuca haciéndolo erizar y escucho.
—Ponte caliente para mí, quiero ver esa polla lista para mí
Esa fue la más deliciosa orden que había escuchado, porque su reacción fue inmediata, Dianne vio que la polla de Andrew creció considerablemente, le encantaba someter porque siempre miraba