Desperté adolorida, me dolía en el pecho, estaba vendada, había alguien allí revisando el suero y me vio que estaba despierta, era el doctor Mac Wells y me saludo muy alegre.
—Dianne, mi niña ya despertaste, no te preocupes, ese dolor ya pasará y creo que no quedará alguna cicatriz aquí
Dijo eso señalando mi pecho, Adam debe estar ansioso de verte, estaba muy asustado cuando llegaste
Recordé cuando vi sus hermosos ojos observarme y su preocupación lo escuché hablarme y me pareció raro que dijo q