Capítulo 7; Enemigos
—Mauro—
—¿Podrías dejarnos solos, Felipe?
—No. —Me le quedo viendo para que sepa que quiero que salga y no deja de recoger mis cosas en una caja—. Melania me pidió ayuda, y no puedo ser…
—¡Que salgas!
Lo empujo hasta la puerta.
Me quedo mirando a Melania, está recostada en el escritorio.
Las veces que la he visto siempre se ve tranquila, sin inseguridades y a la vez siento que se cree más que todos los de su alrededor. Parece la clase de chica que sabe lo que quiere, que