Capítulo 114: Aferrándose.
—¡Ah, maldita sea, Katherine!, ¿Por qué tuvo que pasarnos esto? — Jackson alzó la voz sintiéndose completamente frustrado al verla doblar por el camino que la dirigiría al edificio donde ella vivía, el principal de todo ese lugar y donde Henry también estaba viviendo.
Henry, que lo había escuchado todo cuando salió corriendo para evitar que su exesposa hablara con ese infame, salió de entre los árboles.
—Vaya expresión, después de ese momento ridículo que tuvieron. — la voz del arrogante Bennet