53.Te pareces mucho a… ella.
Por fin, Tatiana reaccionó y soltó la mano de su madre decorada con la enorme piedra en su dedo. Sus ojos se posaron en el hombre, que, para su sorpresa, resultaba bastante atractivo para su edad. Tal vez rondara la misma que su madre, o incluso algunos años más.
—Sinceramente, me hubiera gustado saber que tenías novio antes de esta sorpresa de compromiso tan repentino y precipitado —explicó Tatiana incapaz de ocultar en su tono de voz lo poco que le gustaba lo que estaba sucediendo.
El hombre