Capítulo XXXIX. Una chispa y el control desaparece. Parte 1.
Finlay.
- “Conoces a Oliver Duncan, por lo que veo.”- me preguntó la tentadora Helena de Troya que tenía delante, mientras no sentábamos en la mesa que había elegido Penélope, junto al gran ventanal del restaurante, donde la imagen de un espectacular Londres iluminada, destacaba como un maldito cuadro.
Era fácilmente saber porque muchos hombres murieron por esa descarda griega, si Helen hubiera sido la mitad de tentadora que Ailan Caroline Miller, es comprensible que esa guerra durara cien a