Capítulo 9
Después de aquella discusión donde parecía que el deseo los dominaba a los dos, Emma no salió de la habitación.
No sabía cómo ver a Máximo después de lo que sucedió en la noche, no solo por lo bochornoso de su pelea, si no porque dejó una llama encendida.
Sentía un calor que la cubría, que su entrepierna quería estar ajustada con el cerca, sintiendo a su Alfa tenerla.
Una fuerte necesidad de sentir algo que no sabía que era, pero el cuerpo la guío.
Empezó con sus manos a tocar su