Mundo ficciónIniciar sesión—Cuándo llegaron Alberto, y Herman, empezaron a organizar a sus hombres, no querían que Luis, Dante, y David, entrarán con ellos, pero Luis, quería ir y nadie lo iba a detener, se trataba de su esposa así que no pensaba quedarse con los brazos cruzados. —Ustedes vayan por ahí, Luis, si algo te pasara a ti o alguno de ustedes dos no creo que Elisa, pueda perdonarme, es mejor que esperen aquí aque mis hombres o los de Herman, la traig







