Jay fue a la nevera a buscarle un paquete de probióticos en polvo. Él lo echó en un vaso de agua tibia y volvió con ella.
“Bebe esto”.
Angeline bebió el probiótico y dijo en tono de disculpa: "Lo siento, Señor Ares. Le cuesta moverse, pero aun así le he causado muchos problemas".
Jay se quedó sin palabras. Él respondió directamente: “Está bien”.
Angeline dijo con aún más sinceridad. “Mis cuatro miembros están bien, pero le pedí a un hombre discapacitado que me sirviera. Me siento muy apenada