Jay se lo pensó un momento antes de añadir: "Además, ¡que se haga la prueba del VIH!".
La mirada de la doctora se volvió indescriptible.
‘¿El presidente tiene tanta obsesión con la limpieza que tal cosa es un requisito para su mujer?’.
Rose rechazó su sugerencia: "Eh... no necesito eso".
Jay miró a Rose y una sonrisa se dibujó en su rostro. Ella tenía la cabeza tan baja que se enterraría en el suelo si tuviera la oportunidad.
‘¿Es tan tímida?’.
"Solo hazte la prueba. Una cosa más...". La m