Angeline siguió manteniendo la calma y la serenidad mientras investigaba más. “Abuela, ya que te has casado varias veces, me pregunto si tienes hijos o nietos”.
La expresión de la abuela se oscureció instantáneamente. “Sí. He dado a luz a los hijos de cada uno de mis maridos. Y he cambiado a mis hijos por mi libertad”.
Cuando la abuela describió la emocionante primera mitad de su vida, su tono era muy tranquilo. Sin embargo, en el corazón de Angeline, había un mar tormentoso.
“¿Cambiaste a tu