Jay agarró la mano de Angeline con ansiedad y le dirigió una mirada tranquilizadora. Luego se dirigió a Judy y le dijo: "Judy, le prometí a tu padre que te cuidaría bien, pero no le prometí casarme contigo. Yo, Jay Ares, soy una persona que se toma en serio mis promesas y nunca las romperé. Dicho esto, también le prometí a mi esposa casarme con ella y solo con ella por el resto de mi vida. Cuidaré de ti, pero no lo haré casándome contigo".
La sonrisa de Judy se congeló en su rostro. Su amor no