Jay se alejó con una determinación de acero.
Marilyn se encorvó en el suelo abatida, lágrimas de dolor caían por su rostro. Con un futuro vasto, nebuloso y desesperado por delante, se rompía la cabeza pensando en una salida.
Recordó las palabras de Ken. ‘¿Sabes quién es realmente Ben, Marilyn? ¡Has recogido un tesoro! Escucha, él es Jay Ares, el expresidente de Gran Asia con un patrimonio neto de billones. Será mejor que te aferres con fuerza a esta barra de oro porque cuando un día él vuelva