Mundo ficciónIniciar sesiónPodía oler huevo revueltos y panqueques mientras bajaba por escalaras de la casa en la que me encontraba. Los chicos estaban algunos sentados en el living leyendo o jugando con sus celulares, estoy segura que muchos ni se acuerdan de que yo logre traerlos sanos y salvos a su hogar. Algunos me miran sorprendidos, otros estoy convencida que piensan que soy la chica de una noche de alguno de sus amigos.







