― Claro que si amor ― le dijo Eloísa dándole un beso en la mejilla a Leo, por lo que él arranca para llegar a casa y cenar un poco, ya que ambos tenían hambre.
Al llegar a la casa Leo Eloísa entro a la casa sonriendo, pues le encantaba pasar cada día a su lado, por lo que van hacia la cocina y la señora ya tenía lista la cena como siempre lo hacía, haciendo que Leo por primera vez diera las gracias, pues jamás era de agradecer vamos ni siquiera sabía cómo pedir las cosas con un por favor, pero