Me parece muy degradante que tengas la audacia de dirigirte a mí con semejante falta de respeto declaró el hombre, con una voz profunda que imponía un mando que hizo que el aire de la habitación se volviera frío.
Le miré la cara propiamente. Tenía un parecido sorprendente e innegable con Ethan: mandíbula marcada, ojos penetrantes y un aura de compostura letal. Era casi seguro su padre.
Eleanor permaneció en silencio, mirándolo fijamente con puro odio.
Felix se aclaró la garganta con nerviosi