Quien iba a decirlo, Isobel, no podía créelo, justamente en aquel momento se encontraba sentada en una mesa en el jardín
había todo tipo de dulces, todo tipo de postres, el té olía delicioso y sabía de maravilla, la verdad todo era encantador
exceptuando una sola cosa o tal vez, las dos mujeres que la observaban como si fuese no más que una molestia, como si fuese no más que un ser indeseado
mientras Kane, las observaba en forma de reto y el hombre a su lado, aquel que la había obligado a entra