Ven por favor.
— Suéltame, no soy yo a quien quieres, tienes que buscar es a Lilian, con ella es con quién debes acostarte. — Grité desesperada, mientras él me llevaba a la fuerza a la cama y yo no dejaba de intentar soltarme.
— Cállate puta. — Rugió antes de darme una fuerte bofetada que me desconcertó y dolió mucho.
Empezó a arrancar mi ropa y me sentía cada vez más desesperada, esto no podía estar pasando, yo no era quien debería ser violada por él.
— Ayuda, Ayuda, alguien que venga aquí. — Grité pero en e