Mundo ficciónIniciar sesión—¿Por qué te estás preocupando tanto? —preguntó mamá mientras bajaba las escaleras hacia la sala, intentando contener un bostezo soñoliento.
—Mamá, ya van tres días. Tres días y mi esposo no vuelve a casa —me quejé mientras una sensación de tristeza y abandono me inundaba por completo.
—¿Y? &iques







