—Diego —saludó Sofía, apartándose para dejarlo pasar.
El hombre entró en el salón con varias bolsas de la compra en la mano.
—No sabía qué regalo de inauguración sería mejor para ti, así que pensé en preparar la cena.
—Nunca he probado tu cocina —Sofía sonrió, sorprendida por el gesto. ¿Todo el mundo sabía cocinar menos ella?
—Entonces te vas a dar un gusto.
Diego llevó entonces las bolsas a la cocina y Sofía le siguió. Había pensado en invitar a Diego a cenar después de una breve charla, así q