Antonio le había mencionado a Sofía que le tenía una sorpresa preparada, aunque el hombre se preguntaba si realmente sería algo que la alegrara.
—Mejor una sorpresa que un shock. Así sabrás si aún ocupas un lugar en su corazón.
Antonio frunció el ceño. La verdad es que ese hombre tampoco le caía muy bien. Aunque comparado con Julio, era casi un santo. Por lo menos había crecido junto a él y había conocido diversas facetas de su personalidad.
El otro hombre se encogió de hombros y bromeó:
—Espero