—¿Por qué? Ella te salvó la vida —dijo Julio mientras la miraba, sin un ápice de la amabilidad de antes en sus ojos.
Lucía sonrió amargamente y levantó la cabeza para mirar a Julio.
—¿Por qué? ¿Qué crees tú que podría ser?Juli, nos conocemos desde hace tantos años ¿No sabes lo que siento por ti? —gritó ella desesperadamente.
El hombre frunció el ceño, molesto.
—Recuerdo haber dejado claro hace mucho tiempo que solo te veo como una hermana. No hay otros sentimientos.
Él pensó que Lucía lo entendí