Rodrigo y Sofía se sentaron en un reservado del restaurante.
Sofía quería preguntarle cómo estaba, pero no sabía cómo hacerlo. Tenía miedo de enfadarle.
—He estado tan ocupado últimamente que no he tenido tiempo de ponerme al día contigo. ¿Cómo has estado? —preguntó Rodrigo.
Tenía una sonrisa en la cara como si las cosas fueran igual que antes.
Sofía se sintió aún más preocupada al verle así.
—Me va bastante bien. ¿Y a ti?
—¿A mí?
Rodrigo levantó las cejas y le sirvió lentamente una taza de caf