—¡Muy bien, Bruno! ¡Recordaré lo que has hecho hoy!
Paloma maldijo en silencio mientras miraba al hombre que tenía delante con un odio abrumador. Llevaba muchos años casada con Bruno, pero él nunca la había tratado con amabilidad. Y ahora que Sofía había vuelto, ya ni siquiera la trataba como si fuera su mujer.
Ya que las cosas habían llegado a este punto, no había necesidad de que se contuviera por más tiempo.
Anteriormente, los Cruz le habían pedido que reuniera información sobre los secretos