Paloma llevó a Juliana a la residencia de la familia Cruz.
—Leo —Juliana empezó a sollozar cuando vio a su primo.
Este, confundido, se apresuró a preguntar:
—¿Qué pasa? ¿Alguien te ha acosado?
Rápidamente le puso al corriente de los acontecimientos en casa.
En ese momento, el padre de Leo entró en el salón y escuchó la historia de Juliana.
— ¡Qué repugnante! —bramó Gonzalo Cruz, desconcertado por el trato que recibían su hermana y su sobrina en casa.
—Tío Gonzalo —le saludó Juliana rápidament