—¿Todo está listo? ¿Necesitas mi ayuda? — Julio preguntó mientras comía la comida que Sofía le había traído.
Sofía negó con la cabeza.
—No es necesario. En este lugar de DF, si yo no puedo manejar a Teodoro, entonces Los López ni siquiera merecerían ser uno de los diez grandes clanes.
—Bien, tu decisión es la correcta. Recuerda, si en algún momento te encuentras en una situación que no puedes manejar, solo avísame. Estoy aquí para apoyarte— dijo Julio. Él nunca tomaba decisiones por Sofía sin s