DF, Oficina del Presidente del Grupo César.
Julio miró las pistas que Alejandro había encontrado y frunció el ceño.
—Finalmente, se detuvieron en una isla en Melina. ¿Dónde está este lugar?
—Este solía ser un territorio sin dueño, pero Melina lo subastó y alguien lo compró. No pudimos encontrar detalles sobre el propietario—respondió Alejandro.
Julio reflexionó durante un momento y llegó a una conclusión.
—Parece que toda la isla pertenece a Diego. Será extremadamente difícil rescatar a a