Capítulo 24: Mi futura señora Andreotti.
En el segundo piso de la mansión, Kathia estaba sola en la habitación que le habían asignado.
Se miraba en el espejo, con el ceño fruncido y los labios apretados, sosteniendo entre sus manos el vestido que la madre de Giovanni le había "sugerido" usar.
Era un vestido rígido, de un tono apagado, recatado hasta un extremo casi absurdo. La tela gruesa parecía más apta para una viuda que para una futura novia.
Kathia sabía exactamente lo que significaba ese gesto: un intento de humillarla, de h